El artículo que comento esta semana me ha llamado la atención. Sospechaba que los guionistas aquí en España no estaban muy reconocidos y estos datos me lo han confirmado. Además es un tema que me interesa bastante, ya que somos estudiantes de comunicación audiovisual y nos decantamos por el cine y la televisión, somos “futuros creadores” de películas, series, programas (o eso espero), etc.
Resumiendo el artículo leído en el Sur (también en El Mundo) trata de que el 73% de los guionistas españoles no pueden vivir de la remuneración que reciben por su trabajo, que sólo un 20% se dedica exclusivamente a esta actividad y que el 60% lo tiene que compatibilizar con otros trabajos. Y según afirma la directora y guionista Chus Gutiérrez – que participó en la mesa de debate del Festival de Cine de Málaga de este año – “el trabajo de los guionistas está infravalorado, dada la importancia del guión cinematográfico porque en este país las ideas no son valorables”.
Por otro lado se dice que hacer guiones cinematográficos es mucho más complicado que hacerlos para televisión, y que actualmente los guionistas de series de ficción en nuestro país están viviendo un “boom”, tienen mucho más éxito las series nacionales que las extranjeras.
Después de leer toda esta información me pregunto: ¿cuál es la causa de que los guionistas españoles estén tan mal pagados? Parece ser que porque no hay una gran escuela de guionistas en nuestro país, que los guionistas que hay se mueven por vocación, y que no hay una especialización clara como guionista, ya que muchas de las películas españolas que tienen éxito son escritas por el propio director, ejemplos son Amenábar y Almodóvar.
Pero esto no debería ser razón para que los pocos guionistas que hay no reciban su remuneración correspondiente a su trabajo, teniendo en un cuenta que el guión es la matriz de cualquier historia, y que no existe una película, ni una serie, ni siquiera un programa de televisión sin un guión, es la idea de una historia que se plasma sobre papel que luego un director llevará a cabo.
Una causa posible de que el trabajo de un guionista no sea una actividad cuidada y tenida en cuenta como es debido es el ritmo que lleva el sector cinematográfico, en realidad lo importante para la mayoría de las productoras españolas es tener un proyecto rápido, una idea poco elaborada para llevarla fácilmente a cabo, rodándola también de forma rápida y que de forma rápida llegue al mercado, porque las pequeñas productoras necesitan recuperar el dinero invertido (de forma rápida), y el trabajo de un buen guionista es demasiado lento para las productoras españolas. Todos sabemos lo lejos que estamos de llevar un ritmo de producción como el de Hollywood. Y tampoco sería necesario aspirar a ello.
Lo que parece es que se valora más en España lo “mucho y malo” que lo “poco pero bueno”, de esta manera tenemos la interminable historia de la pescadilla que se muerde la cola. Nos quejamos de que el cine español no tiene la calidad que podría tener, y le echamos la culpa sobretodo a los problemas económicos de las productoras, pero viendo muchas de las películas españolas que se hacen es lógico que luego no recauden lo que se necesita, ya que suelen ser historias un poco malas o de poco interés, cuya historia puede ser graciosa por ser idiota intentando muchas veces imitar a las comedias americanas pero hay que tener en cuenta que el cine español no está para desperdiciar el presupuesto en estas comedias absurdas que no llaman la atención lo suficiente. (¿Pero de dónde van a sacar el incentivo para hacer buenos guiones si su trabajo no se le paga en condiciones, incluso a veces no se les paga?). Este es el problema al que me refería antes, por rapidez y comodidad se recurre mucho a hacer este tipo de películas, con tramas poco trabajadas y personajes poco profundos, ahí está la poca importancia del guionista, - por supuesto, como en todo hay excepciones y se han hecho y se hacen buenas películas españolas- en cambio este sistema es el que está triunfando con las series de televisión, un ejemplo es la serie “Aquí no hay quien viva”. Lo que demuestra que el cine y la televisión son dos mundos diferentes.
Por otro lado, el problema podría empezar todavía desde más abajo, sin irnos más lejos nos fijamos en la carrera de Comunicación Audiovisual, en la cual la asignatura de Guión se imparte como Optativa y no se le da un tratamiento demasiado profundo durante la carrera, con esto se deduciría que el guión no se considera un elemento importante ya en el ámbito académico, y por ello no se contempla de forma extensa en los estudios de cine y televisión, sin querer meterme en más “detalles” sobre la Universidad es otra de las “incoherencias” que nos rodean. De esta manera un actual estudiante de Comunicación puede difícilmente interesarse por esta actividad, a no ser que sea, como hemos dicho anteriormente, por vocación.
En otro sentido, la poca consideración a los guionistas también debe de afectar al fenómeno de la “Telebasura”, por las las pocas ideas buenas que se ven por televisión, pero ¿quién quiere una buena historia, y a unos buenos guionistas teniendo un buen “Reality Show” (como su nombre indica ya copiado de otros países) que reúne a mas de 5 millones de espectadores cada semana?. Y sobre el cine, dudo que en realidad esté considerado por la mayoría como UN ARTE sino como una “máquina” de hacer dinero que trabaje rápido y simple, pero alguna pieza no debe de encajar demasiado bien. ¿Cómo llamarlo arte si no hay buenos "artesanos"?
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El cine español en Hollywood.
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Cristina Curiel Foruria.